6:57am – Tren de Caen a Deauville

 

Son casi las siete de la mañana y no entiendo porque el sol aún no ha salido... Esto me recuerda a cuando tenía trece años, cuando mi madre por primera vez me vio enamorada y asustada, ¡me dijo que el amor mataba! A partir de aquella noche fui consciente de mi incansable búsqueda por rellenar el vacío que ocupaba mi pecho, y entender porque rodeada de todo, aún pensaba en la nada... Ahhh naturaleza abrumadora que rige mi alma y meconvierte en una perseguidora de la belleza, porque apenas ésta puede calmarme y apenas ésta puede acompañarme; ¡la belleza depende de mí! Ella existe cuando no desisto y persiste mientras duermo, tumbada en el asiento trasero de un coche que viaja y me despierta entre los baches de la autopista, abriendo mis ojos que inmediatos contemplan las nubes que pasan por la vasta ventana arriba de mí. Ahhh, siempre escribo con ganas de hablar del amor, pero un inevitable dolor me arrastra a hablar de la nada. El alivio es que ayer soñé que bailaba...